La música es capaz de excitarnos, relajarnos, inspirarnos e incluso de elevar nuestros niveles de ansiedad cuando no es de nuestro agrado. Estas sensaciones, sin embargo, no son exclusivas de las personas.

La música es capaz de excitarnos, relajarnos, inspirarnos e incluso de elevar nuestros niveles de ansiedad cuando no es de nuestro agrado. Estas sensaciones, sin embargo, no son exclusivas de las personas.