Las mechas californianas, esas aliadas que te han ayudado a librarte del gasto y la pereza de ir a retocarte el color a la peluquería cada mes, han decidido abandonarnos. Bueno, más bien han sido destronadas de tu cabeza.

Las mechas californianas, esas aliadas que te han ayudado a librarte del gasto y la pereza de ir a retocarte el color a la peluquería cada mes, han decidido abandonarnos. Bueno, más bien han sido destronadas de tu cabeza.